O si no, la escritura 

«El lenguaje es mío. Es mi derecho, me corresponde una parte de él. Vino a mi, yo no lo busqué, por lo tanto, es mío. Me lo heredó mi madre, me lo despilfarró mi padre. Voy a destruirlo, a enfermarlo, a confundirlo, a incomodarlo, voy a despedazarlo y a hacerlo renacer tantas veces como sean necesarias, un renacimiento por cada cosa bien hecha en este mundo». 

Camila Sosa Villada

Carlos Altamirano (1954) es artista[1]. Pinta, graba, expone, instala y también escribe.

Encima del escritorio, entremedio de un montón de cosas desparramadas, hay un libro suyo. En la portada de fondo gris, bajo su nombre, se encuentra escrito Unas fotografías, y al centro resalta la imagen de una caja de cartón con numerosas fotografías dentro, como las que guardan las madres y abuelas en algún cajón escondido de su hogar. La caja está desgastada y rota, y en una de las solapas está escrito el apellido “Altamirano» con un lápiz blanco.

En el 2021, Carlos Altamirano publicó Unas fotografías, en Ediciones Universidad Diego Portales, en el que reúne diecisiete textos sobre, valga la redundancia, unas fotografías que almacenó en una caja de cartón por un tiempo. «Antes de escribir una palabra, lo diagramé»[2], dice en la primera frase del primer texto “Cómo armé este libro”. Hay una relación que entabla Altamirano entre escritura e imágenes, que aparece como una suerte de motivo, puesto que se presenta desde el inicio hasta el final del libro, en cada uno de los textos. Las fotografías que acompañan sus escritos, pensamientos, cuestionamientos, ideas, problemáticas, etc, varían desde la fotografía de una gata que adoptó para su hija, fotografías de sus compañeros de trabajo y/o amigos como los artistas Carlos Leppe o Víctor Hugo Codocedo, obras de arte nacionales e internacionales, obras de arte propias, fotografías que sacó él mismo, hasta fotos personales y familiares. Es a partir de este mejunje visual que nacen estos diecisiete textos, esta recopilación o curatoría visual y escrita.

Por supuesto, Carlos Altamirano comienza a cuestionar la finalidad de su propio trabajo artístico, al igual que sus compañeros de la época, con la lamentable llegada del Golpe de Estado en 1973. La política, para Altamirano, es algo que no se puede separar de su trabajo como artista visual, puesto que el entrelazamiento de la política, el arte y la escritura, está presente en toda su trayectoria, en todos sus proyectos individuales y en conjunto, en sus textos, en sus obras, en sus instalaciones, exposiciones, videoarte, pinturas, etc.

“El arte era la única metáfora disponible de la política. La metáfora es nombrar una cosa con el nombre que designa otra cosa (‘Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa’, cantó un uruguayo admirable)”[3], dice Altamirano en el texto “Error”, un texto maravilloso que relata lo inevitable en la vida, el equivocarse, fracasar, soportarlo, solucionarlo e intentarlo de nuevo; cuenta sobre sus múltiples intentos por llevar a cabo proyectos, guardarlos al errar y sacarlos otra vez. “El resultado fue irremediablemente feo”[4]. A pesar del tono irónico, espontáneo y cómico, no se debe olvidar la profundidad del texto completo, es decir, lo que significa, para el ser humano, fallar.

¿Y qué hacer si se falla?

Escribir.

La destrucción y resurrección del lenguaje como una opción, las palabras para comunicar, para demostrar, para complacer, o si no, la escritura. La escritura para materializar, para sanar, para odiar, para comprender, para esperar, para desprender. Escribir es una forma de sobrevivir.

La écfrasis (descripción / escritura) sobre una imagen puede transformarse en ideas. Y por ende, en un respiro.

En 1925, Gabriela Mistral escribió un texto llamado Menos cóndor y más huemul, a propósito del escudo de Chile. Al inicio, expone que enaltecer al cóndor no es más que una analogía a la fuerza, “el cóndor significa el dominio de una raza fuerte”[5], una raza que va sobre otra, “divisas de guerra”[6], y sigue con una minuciosa descripción del huemul, un punto de vista delicado al igual que el animal, palabras nobles que van con su imagen. Mistral, con una fluidez asombrosa, propone que «Mejor es el ojo emocionado que observa detrás de unas cañas, que el ojo sanguinoso que domina solo desde arriba»[7].

«El arte era la única metáfora disponible de la política».[8]

En el texto “Arte”, Altamirano expone:

el primer día hablé de cómo el lenguaje transforma  las sensaciones en ideas y del arte como el intento   eternamente fallido de decir lo indecible, de la posibilidad inconfiscable que tienen todas las personas de tener éxito en dicho intento desde las particularidades de su vida.[9]

Altamirano ha encontrado una manera de hacer encajar el arte y la escritura, o realizar escritura sobre arte, o bien, el arte de la escritura. Confronta y utiliza el lenguaje. Al igual que Camila Sosa Villada y Gabriela Mistral. Utilizar el lenguaje –de la manera que sea–  es un acto de resistencia con uno mismo, con los demás y con el mundo. Utilizar, transformar y apropiarse del lenguaje en pos de las ideas. En pos del cambio y de la mejora, para sobrellevar la falla, para sobrellevar el mundo que cada vez avanza más rápido, para sobrellevar la realidad que goza con la falla humana.

El lenguaje y las imágenes. La escritura y el arte. El mundo, la escritura y el arte. El cóndor y el huemul.

Autora: Milena Zamorano Contreras

Referencias

Altamirano, Carlos. Unas fotografías. Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales, 2021.
Sosa Villada, Camila. Las Malas. Santiago de Chile: Tusquets Editores, 2019.
Mistral, Gabriela. Poesía y prosa. Santiago de Chile: Pehuén Editores, 1984.
Sin autor, “Carlos Altamirano”, consultado el 27 de diciembre de 2024, https://libreria.udp.cl/autor/carlos-altamirano/


[1] A pesar de ser artista, su trabajo se refleja no solo en la pintura, sino que también ha indagado en lo audiovisual, como en su icónica obra titulada Panorama de Santiago, de 1981. También fue director de arte de la revista APSI y Don Balón y actualmente es miembro activo de Ocho Libros Editores, en donde se han publicado sus libros O si no Conversaciones con Fernando Balcells, O si no Revisión crítica de la historia del arte chileno como trabajo de arte 1979-2019, Ah! Los días felices, Cierto,, etc.
[2] Carlos Altamirano, Unas fotografías, (Chile: Ediciones Universidad Diego Portales, 2021), 9.
[3] Altamirano, Unas fotografías, 102.
[4] Altamirano, Unas fotografías, 107.
[5] Gabriela Mistral, Poesía y prosa, (Chile: Pehuén, 1984), 92.
[6] Mistral, Poesía y prosa, 92.
[7] Mistral, Poesía y prosa, 93.
[8] Altamirano, Unas fotografías, 102.
[9] Altamirano, Unas fotografías, 54.